Irán ha evaluado atacar activos militares de Estados Unidos en el Sureste de Europa si el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensifica el conflicto armado iniciado en febrero, según reveló el diario Financial Times citando fuentes del régimen de Teherán.
Las fuerzas iraníes contemplan como posibles objetivos bases en Bulgaria —que recientemente autorizó el uso de la base aérea de Bezmer para aviones estadounidenses— y Chipre, además de posibles sabotajes a cables submarinos de fibra óptica en el estrecho de Ormuz ante una eventual escalada.
Ampliación del radio de conflicto y advertencias regionales
La estrategia militar iraní busca expandir las represalias más allá de Oriente Medio mediante el uso de misiles balísticos de medio alcance:
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Nuevos objetivos en Europa: El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica advirtió que cualquier instalación en suelo europeo o británico utilizada para lanzar ataques contra su territorio será considerada "objetivo legítimo".
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Amenaza a los países del Golfo: El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, el general Ali Abdollahi, advirtió a los países del Golfo Pérsico que cualquier ayuda logística prestada a Washington será considerada una participación directa en la agresión.
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Tensión diplomática: La postura de Teherán generó una inmediata fricción con Emiratos Árabes Unidos, que suspendió toda relación comercial y financiera con Irán tras denunciar el impacto de misiles en su territorio.
El escenario se complica tras las declaraciones del presidente Donald Trump, quien confirmó la ausencia de negociaciones para frenar las hostilidades, dejando en punto muerto la vía diplomática.