La operación defensiva se registró durante la madrugada del 25 y 26 de agosto en el área de responsabilidad de la Fuerza de Tarea Conjunta para la Frontera Sur (JTF-SB, por sus siglas en inglés), en coordinación con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). De acuerdo con el reporte militar, los artefactos realizaban labores de vigilancia y apoyo táctico a actividades ilícitas, representando una amenaza directa para el personal estadounidense desplegado en la zona.
El dispositivo empleado fue el sistema AMP-HEL (Láser Multipropósito del Ejército de Alta Energía), una tecnología avanzada diseñada para detectar, rastrear y neutralizar aeronaves sin tripulación mediante haces de luz concentrada. Este método permite inutilizar la amenaza con precisión milimétrica sin necesidad de recurrir a munición convencional, lo que minimiza el riesgo de daños colaterales en la franja fronteriza.
El comandante de la JTF-SB, general de división Curtis Taylor, detalló que las organizaciones delictivas han incrementado el despliegue de tecnología de drones para vigilar los desplazamientos de las autoridades y facilitar el tráfico ilegal de personas. Asimismo, el mando militar destacó y agradeció el apoyo operativo del Ejército Mexicano en las labores bilaterales para contener estas amenazas en la región.
Actualmente, la JTF-SB mantiene un despliegue de aproximadamente 8,000 efectivos a lo largo de los casi 2,000 kilómetros de frontera entre ambos países. Desde la intensificación de sus operaciones en marzo de 2025, el destacamento ha reforzado el control territorial mediante la instalación de barreras físicas, patrullajes continuos, vuelos de reconocimiento y limpieza de zonas de alta vulnerabilidad.