La cadena brasileña Globo canceló este jueves su debate presidencial definitivo a una hora de iniciar la transmisión, denunciando una presunta interferencia judicial e inseguridad jurídica que vulnera su libertad informativa. La drástica medida de la televisora ocurrió tras resoluciones de última hora que prohibieron mostrar un atril vacío para Luiz Inácio Lula da Silva y restringieron las preguntas al respecto.
El conflicto legal estalló cuando el Tribunal Superior Electoral, a través de la magistrada Estela Aranha, emitió un fallo urgente a favor de la campaña de Lula para evitar desequilibrios electorales. La defensa del mandatario argumentó que su inasistencia era un derecho facultativo y que exhibir su espacio vacío perjudicaba de forma directa sus aspiraciones a la reelección.
Ante esto, la directiva del medio de comunicación más influyente de Sudamérica criticó severamente los cambios repentinos en las reglas del encuentro previamente pactadas. En su comunicado oficial, la empresa lamentó no poder cumplir con su histórica tradición democrática de confrontar proyectos y ofertas políticas para el futuro del país sudamericano.
La cancelación abrupta deja a los votantes brasileños sin el último espacio de contraste televisivo a escasas horas de acudir a las urnas este próximo domingo. Este choque entre la justicia electoral y los directivos de los medios marca un precedente tenso en la recta final de la disputa por la Presidencia de la nación.