La Dra. Edith Oliva Cuevas Rodríguez, integrante del equipo de especialistas que logró este avance biotecnológico de vanguardia, destacó que este resultado es fruto del trabajo en equipo desarrollado durante varios años por un selecto grupo de científicos, entre quienes figuran los doctores y doctoras Cuauhtémoc Reyes Moreno, Jorge Milán Carrillo, Roberto Gutiérrez Dorado, Saraid Mora Rochín, Janitzio Xiomara Korina Perales Sánchez y Laura Celeste Gámez Valdez.
"Los beneficios de una patente son ideas que muchas veces vamos desarrollando en proyectos de investigación y que finalmente concretamos en el área académica. Para la Universidad e institución, una patente puede ser adquirida por empresas o por personas interesadas en este tipo de innovaciones para su desarrollo, lo que representa un aporte económico de suma importancia", enfatizó.
La investigadora subrayó que la verdadera trascendencia de esta patente radica en su capacidad para transformar alimentos cotidianos en herramientas reales de salud pública, razón por la cual han mantenido estas líneas de investigación orientadas al desarrollo social.
"Se trata de obtener harinas a partir de amaranto procesado mediante diferentes métodos. Existen detalles que no podemos compartir, pero el grano se somete a diversos procesos para incrementar la digestibilidad y lograr un mayor aprovechamiento en función de sus propiedades nutricionales, funcionales y nutracéuticas", detalló Cuevas Rodríguez.
Asimismo, la académica señaló que el ingrediente resultante está diseñado para enriquecer productos de alto consumo masivo en la dieta mexicana, tales como harinas, tortillas, pan, galletas y botanas, dotándolos de propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Agregó que esto no solo abriría una vía relevante para la captación de recursos propios a través de regalías, sino que también garantiza que la investigación nacida en laboratorios sinaloenses llegue de manera tangible a los supermercados y hogares.
Finalmente, destacó que, con este reconocimiento del IMPI, la UAS refrenda la excelencia de sus investigadores de la Facultad de Ciencias Químico Biológicas, demostrando que la institución genera ciencia con alto sentido social y competitividad global
