Los Cerveceros de Milwaukee no necesitaron de un final dramático para hacer historia. Les bastó una noche perfecta para aplastar 22-0 a los Marineros de Seattle e igualar el récord de la era moderna de las Grandes Ligas para la mayor blanqueada en un juego.
Con el triunfo, Milwaukee, líder de la MLB con marca de 78-48, también empató el récord de la franquicia de más carreras anotadas en un partido.
La paliza fue de tal magnitud que el receptor Gary Sánchez tuvo que subir a lanzar en la novena entrada y permitió apenas dos imparables.
A la ofensiva, David Hamilton encabezó el ataque con cuatro carreras impulsadas, la mejor marca de su carrera. Christian Yelich y Andruw Lara también remolcaron cuatro cada uno, mientras que Garrett Mitchell brilló con cuatro hits.
En la lomita, Harrison dominó por completo a Seattle al limitar a los Mariners a solo dos hits en cinco entradas para conseguir su décima victoria de la temporada.
