Durante una conferencia de prensa celebrada en Brooklyn, el mandatario demócrata subrayó que la iniciativa pretende garantizar la seguridad alimentaria de la ciudadanía frente al encarecimiento de la vida metropolitana. El plan contempla ubicar un centro de abasto en cada uno de los cinco distritos neoyorquinos, con la previsión de completar toda la red antes de concluir el actual periodo de gobierno.
Modelo de colaboración y protección al comercio local
El esquema operativo de estos recintos se diseñó para no interferir con la dinámica de las tiendas de barrio o los comercios independientes, razón por la cual se prohibió la comercialización de comida caliente, cerveza y cigarrillos. Autoridades económicas del ayuntamiento recalcaron que el propósito fundamental consiste en brindar opciones accesibles sin vulnerar la estabilidad de los negocios privados que ya operan en las comunidades.
Por su parte, la administración municipal detalló que los beneficios económicos se traducirán en un ahorro estimado de hasta mil dólares anuales por hogar. La ejecución del proyecto quedará a cargo de un operador privado seleccionado mediante un proceso de licitación, consolidando un esquema de coinversión destinado a optimizar la distribución de comestibles básicos en toda la región.
