Reiteró que “el objetivo de los gobiernos de México y de Estados Unidos es detener el tráfico de armas sobre la base del principio de responsabilidad compartida”, y que ambos trabajan para fortalecer la cooperación bilateral en la materia, la cual fue ratificada por los presidentes de México, Felipe Calderón, y de Estados Unidos, Barack Obama, el pasado 3 de marzo en Washington.
La ATF de Estados Unidos tenía el control del programa denominado “Rápido y Furioso”, el cual canalizaba armamento a sospechosos de pertenecer a bandas de contrabandistas con el objetivo de rastrear el movimiento de las armas de fuego y atacar a las redes que las enviaban a los narcotraficantes en México.
Dentro de este programa se registraron severas fallas, provocando que las armas fueran adquiridas por integrantes del crimen organizado. Cabe destacar que el diario estadunidense “The Washington Post” informó que dicha operación fue aprobada por las autoridades de Estados Unidos
"Rapido y Furiozo" el fallido operativo que desató la crisis del tráfico de armas entre México y EEUU
El objetivo era poderlas rastrear y darles seguimiento, esperando identificar a los responsables del tráfico de armas que posteriormente van a dar a manos de narcotraficantes, sin embargo, la ATF les perdió la pista.
