La aclaración institucional surgió tras revelarse que dos mandos navales adscritos al sistema aduanero citaron el apodo del hijo del expresidente dentro de la carpeta FED/FEMDO/FEIORPIFAMF-CDMX/0000568/2024. No obstante, en ambos casos se trata de testimonios de oídas: ninguno de los declarantes afirma haber tenido contacto directo con López Beltrán ni haber recibido órdenes suyas.
Los señalamientos provinieron de lo dicho por un presunto operador de la red criminal, identificado como Miguel Ángel Solano Ruiz, alias “El Capitán Sol”. Según las declaraciones procesadas por la FGR, Solano Ruiz utilizaba el nombre de "Andy" y la expresión "el hijo del Presidente" para justificar ante terceros los problemas y avances de sus operaciones ilícitas.
Entre los testimonios recabados destacó el de Alejandro Torres Joaquín, ex Director de la Aduana de Tampico y actualmente testigo protegido con la clave “Santo”; en su declaración del 13 de mayo del 2025, el exfuncionario refirió que, tras el histórico decomiso de 10 millones de litros de hidrocarburo a bordo del buque Challenge Procyon en Tamaulipas, Solano Ruiz intentó tranquilizar a la organización argumentando que el operativo se debía a un "choque político" entre el Secretario de Seguridad y López Beltrán, y que el conflicto ya estaba resuelto.
Una línea similar sostuvo Juan Carlos Soto Picha, ex Subdirector operativo en la Aduana de Guaymas, quien también atribuyó a "El Capitán Sol" las menciones sobre la supuesta influencia del hijo del exmandatario en los mandos navales.
La investigación de la FGR busca desarticular una red de huachicol fiscal presuntamente encabezada por los hermanos Manuel Roberto y Fernando Farías Laguna; autoridades ministeriales enfatizaron que los comentarios atribuidos a terceros no constituyen elementos de prueba ni imputación formal en contra de López Beltrán.
