Esta medida busca replicar en suelo firme la estrategia de intercepción que actualmente se implementa en aguas internacionales contra el contrabando de sustancias ilícitas, según declaraciones del secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, durante una visita oficial en Panamá.
El Jefe del Pentágono explicó que el plan contempla coordinar esfuerzos con gobiernos aliados de la región para llevar el combate directamente a las zonas de operación en tierra.
La estrategia tiene como objetivo prioritario clasificar a los grupos dedicados al tráfico de drogas como organizaciones terroristas designadas (DTO), equiparándolos al nivel de estructuras extremistas internacionales como ISIS o Al Qaeda, por lo que serán considerados "objetivos legítimos" dondequiera que operen.
Las acciones militares anunciadas abarcarán desde las zonas de producción de cocaína en Sudamérica y los remanentes de guerrillas colombianas, hasta la distribución de fentanilo en las plazas de México.
Esta iniciativa forma parte de los planes de una alianza de 19 países liderada por la administración del presidente Donald Trump, la cual ya incluye la colaboración formal de naciones como Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Honduras y Perú.
